Los descartes en el contexto de un mar en crisis: pescadores, políticos, peces y mercados

Fundación Lonxanet está hoy en Vigo participando en las jornadas sobre nuevas tecnologías aplicadas a la sostenibilidad de los recursos pesqueros, que organiza el proyecto FAROS, con la oportunidad de hablar sobre “Los descartes en el contexto de un mar en crisis: pescadores, políticos, peces y mercados“.

La reforma de la Política Pesquera Común (PPC) debe garantizar la sostenibilidad de los recursos, del medio ambiente y de las personas que dependen del mar. Es muy importante que esta regulación europea actúe sobre lo que se captura y no sobre lo que se descarga, pudiendo así gestionar la realidad de la actividad pesquera.

Teniendo en cuenta los datos que maneja la FAO, en 2011 de descargaron a nivel mundial 78,9 millones de toneladas, siendo descartado el 20% de las mismas.

Los descartes están relacionados con la sobreexplotación pesquera, ya que se prioriza la captura sin tener en cuenta la selectividad del arte; y son uno de los principales problemas a resolver en esta reforma de la PPC, tanto a nivel ético como de gestión. La realidad actual de tirar por la borda peces de los que no se tiene cuota de captura, no son el objetivo, o bien se descartan al capturar una especie más rentable, está en contradicción con la pesca sostenible. Se está tirando comida y el impacto social y sobre el medio ambiente es muy alto.

Es necesario un cambio: disminuir los descartes hasta el mínimo posible. Para ello, no se trata de dar a los recursos un uso al llegar a puerto, sino de priorizar la no captura, en la línea de “el mejor descarte es aquel que no se produce”. Es aquí donde un cambio hacia las artes más selectivas es de obligada referencia. La flota debe cambiar hacia esta selectividad acompañada de medidas políticas que prioricen el acceso a los recursos a aquellos pescadores que lleven a cabo su actividad de manera selectiva, acercándose al objetivo de descartes cero.

Otra posibilidad podría ser el establecimiento de cuotas lineales por flota, de carácter anual, individuales y no transferibles, que garantice la no especulación de un recurso común como es la pesca.

En ningún caso debería barajarse la opción de dar un valor económico a estos descartes de obligada descarga generando incentivos a los armadores,  sino que hay que buscar los mejores mecanismos para su gestión una vez que llegan a puerto. Un final podría ser la distribución a aquellos colectivos con menos recursos, nunca la elaboración de harinas de pescado. Además, los incentivos no deberían ser económicos, deberían ir en la línea de favorecer las buenas prácticas pesqueras, por ejemplo aumentando las posibilidades de captura.

Fundación Lonxanet es consciente de que estos cambios han de llevarse a cabo de una manera progresiva en donde políticos, pescadores y organizaciones sociales actúen de forma consensuada en el camino hacia este descartes cero que propone la PPC.

Paloma Colmenarejo Fernández
Coordinadora de proyectos de Fundación Lonxanet
@PalomaColme
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Acerca de fundacionlonxanet

"Un mar y un mundo sostenibles todavía son posibles si trabajamos muy estrechamente con los pescadores artesanales en aras de su sostenibilidad social, económica y ambiental"
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