Semillas para el futuro

“Más preocupante que los índices de pobreza son los niveles de desigualdad”. Lo subrayó el presidente de Intermón Oxfam en Cataluña, Francesc Mateu, durante la inauguración del III Foro sobre pobreza, exclusión social, tercer sector y voluntariado organizado por EAPN Galicia en Santiago de Compostela, donde puso sobre la mesa que, aunque la pobreza es “una lacra”, lo cierto es que la desigualdad “supone el freno más grande a la recuperación del país”. Pero Mateu no fue el único en apuntar al centro de la diana. Su homólogo en la Red española de lucha contra la pobreza y la exclusión social en España, Carlos Susías, resultó tajante en su intervención al asegurar que “la desigualdad es incompatible con la cohesión social y destruye la democracia”.

Fundación Lonxanet tuvo la oportunidad de participar en este foro junto a otras muchas entidades sociales, y particulares, que a diario abogan por un mundo más justo situando a la persona en el centro de su acción y, tal y como recordó Susías, pidiendo a las administraciones públicas que pongan a las personas “en el centro de sus políticas”. Participación ciudadana, incidencia política al fin y al cabo. Como la cogestión de los recursos marinos y del propio medio que demandan los pescadores artesanales en pro de la sostenibilidad social, ambiental y económica; como el funcionamiento de las reservas marinas de interés pesquero, cuya gestión y responsabilidades deben repartirse de forma paritaria entre administración, comunidad científica, sociedad civil y pescadores. No es otra cosa, señaló el presidente de Fundación Lonxanet, Antonio García Allut, que “una semilla para los pescadores del futuro”.

Compromiso, flexibilidad, confianza, ilusión, complicidad, respeto,… Fueron algunos de los valores que salieron a escena en Santiago al hablar de redes, de alianzas entre organizaciones que deciden trabajar juntas para alcanzar objetivos comunes, de personas que aúnan valores y misiones para, a partir de ahí, revisar su estrategia. Como la prácticamente recién nacida Alianza por la Solidaridad, a la que dan vida las ya veteranas Solidaridad Internacional, Habitáfrica e Ipade. “Las fusiones entre empresas llevan dinero sobre la mesa y las de organizaciones, emociones; de ahí la complicación”, reconoció la vicepresidenta de la Coordinadora Galega de ONG para o Desenvolvemento, María Paz.

Con dificultades o sin ellas, el tercer sector no debe olvidar cuál es su valor añadido. Como apuntó el responsable de EAPN España, “somos algo que sale de la sociedad civil para atender a la propia sociedad civil”, y eso hemos de demostrarlo a diario pasando de la visión catastrofista derivada de la envenenada situación económica actual al carácter proactivo que se vuelve imprescindible en la lucha contra la desigualdad. Hay que cambiar de paradigma y pasar del gasto a la inversión social, porque a veces una simple palabra lo puede todo.

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Acerca de fundacionlonxanet

"Un mar y un mundo sostenibles todavía son posibles si trabajamos muy estrechamente con los pescadores artesanales en aras de su sostenibilidad social, económica y ambiental"
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